PRESENTACIÓN

Las III Jornadas Familia, Justicia y Trauma, que se celebrarán los días 15 y 16 de mayo en Sevilla, dan continuidad a un proceso iniciado con las I Jornadas en Huelva y las II Jornadas en Madrid, consolidándose como un espacio de reflexión, formación y compromiso en torno a la protección integral de la infancia y la adolescencia.

Bajo el título “SOS Infancia y Adolescencia: cuando los sistemas fallan”, esta tercera edición plantea una llamada de atención colectiva ante aquellas situaciones en las que los sistemas de protección, atención, educación, sanidad y justicia no logran ofrecer respuestas adecuadas, generando sufrimiento evitable, desprotección y, en muchos casos, revictimización de niños, niñas y adolescentes.

El objetivo fundamental de estas jornadas es sensibilizar a todos los agentes implicados en la atención a la infancia y la adolescencia —ámbito judicial, social, educativo, sanitario y comunitario— incorporando también a la ciudadanía como parte activa y corresponsable en la garantía de derechos.

Desde el principio del interés superior del menor, las jornadas promueven:

I

La incorporación de una mirada trauma-informada en todos los ámbitos de intervención.

II

El cumplimiento efectivo de la legislación vigente en materia de infancia y adolescencia.

III

La revisión crítica de las prácticas institucionales cuando los sistemas fallan.

IV

La identificación de retos y oportunidades de mejora desde una perspectiva interdisciplinar.

A pesar de los importantes avances normativos alcanzados en los últimos años, aún queda un amplio recorrido, especialmente en relación con los órganos jurisdiccionales
y los profesionales del ámbito jurídico —jueces, fiscales y abogados— donde resulta imprescindible seguir profundizando en:

I

El impacto del trauma en niños, niñas y adolescentes.

II

La prevención de la victimización secundaria en los procedimientos judiciales.

III

La aplicación real y no meramente formal del enfoque de protección integral.

Las III Jornadas Familia, Justicia y Trauma aspiran a convertirse en un llamamiento colectivo (SOS) para revisar cómo estamos respondiendo como sistemas y como sociedad, impulsando cambios reales que garanticen una atención más humana, coordinada y respetuosa con los derechos de la infancia y la adolescencia.